Y QUE PASÓ CON EL ANTRAX
11.02.2002 | Las pistas del FBI apuntan a un científico de EE UU como responsable del bioterrorismo. Bastaron unos miles de esporas en cuatro sobres con letra infantil para sembrar el pánico, colapsar el funcionamiento del Gobierno y causar cinco muertos
Por:

En nuestra zona hubo casos de prevención, inclusive hasta cierre de establecimientos.
Estas cuatro cartas contaminadas con carbunco (ántrax) fueron las armas del primer ataque bioterrorista jamás perpetrado contra Estados Unidos, una operación barata, sencilla, sorprendente e increíblemente efectiva. Después de muchas vueltas, el FBI está convencido de que su autor es un científico estadounidense. Pero, a falta de pistas, los investigadores sólo confían en que alguien cercano al culpable lo denuncie ante la policía.